Un trípode es un artilugio indispensable para aquellas tomas de larga exposición y baja iluminación, pues sin él se eleva el riesgo del "efecto movido". Pero, ¿qué factores hay que tener en cuenta a la hora de su adquisición?
1. Estabilidad
Se debe revisar su firmeza con las patas totalmente extendidas, y también las tuercas y ajustes. También debe ser acorde a la forma y peso de la cámara.
2. Rótula
La rótula es la zona del trípode a la que sujetaremos la cámara. Puede moverse para lograr diferentes inclinaciones y así obtener diferentes perspectivas en nuestras tomas.
3. Altura
¿Qué tipo de fotografía vamos a hacer? Es una pregunta clave para elegir un trípode de mayor o menor tamaño. Llevar consigo un trípode de gran altura cuando en la práctica no van a utilizarse todas sus posibilidades es un gasto innecesario.
Una vez sopesados estos factores y tomada la decisión, tan sólo queda un paso: la compra. La marca de trípodes consagrada -aunque un tanto cara- es la marca Manfrotto. Abajo os dejamos una fotografía de uno de sus trípodes.